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Duelo de necesidades en Tudela
El Illes Balears Palma Futsal busca afianzarse en puestos de playoff ante un Ribera Navarra que juega su última bala por la permanencia.
![[Img #79810]](https://manacormanacor.com/upload/images/04_2026/9201_27047548_670.jpg)
La Primera División se ha convertido en un campo de minas para cualquiera que aspire a los playoffs. El Illes Balears Palma Futsal se desplaza a Tudela para medirse este martes (20:00 horas / LaLiga+) a un Ribera Navarra que se juega su última vida en la categoría, pero los mallorquines no viajan con menos urgencia. En una zona noble extremadamente congestionada, donde del cuarto al undécimo clasificado apenas hay ocho puntos de diferencia, cualquier error puede costar caro.
Tras haber adelantado su partido de la jornada 29 por la Champions, a los de Vadillo solo les restan nueve puntos por disputar, mientras que la mayoría de sus perseguidores directos aún cuentan con doce en juego. Esta situación obliga al equipo a sumar de tres en tres para no verse superado en las últimas jornadas y asegurar el billete al playoff sin depender de terceros. Actualmente, el Palma ocupa la quinta posición con 42 puntos, con un margen de cinco sobre el corte. Una derrota en Tudela podría comprimir la clasificación antes de recibir a Industrias (9º, 37 puntos y nueve por disputar) y Valdepeñas (8º, 39 puntos y doce por jugar).
Con la Final Four de Pésaro a la vuelta de la esquina, el cuerpo técnico debe hacer equilibrismo entre la necesidad de puntos y la gestión de cargas. El equipo viaja con las bajas de Alisson, Rivillos y Fabinho, que se quedan en la isla por molestias físicas. Vadillo apuesta por la prevención para asegurar que sus piezas clave lleguen al 100% a Italia, confiando en que el resto del bloque dé un paso al frente en una pista que será una caldera.
El ATP Iluminación Ribera Navarra llega al límite. Colista con 11 puntos, el conjunto navarro descenderá matemáticamente a Segunda si no logra la victoria. Se espera un partido de máxima tensión, en el que los locales pelearán cada balón. Pese al 6-2 de la primera vuelta a favor del Palma, el contexto actual puede igualar las fuerzas.
Antonio Vadillo: “Nos van a exigir nuestro máximo nivel competitivo”
Antonio Vadillo quiere poner el foco en el presente. El técnico insiste en que el encuentro de este martes exige la máxima atención competitiva, sin concesiones. “Es un partido que tenemos que tomarnos muy en serio a nivel competitivo, como estamos haciendo últimamente”, asegura el entrenador, que entiende que desde ahí “crecerán nuestras opciones”. El rival, pese a su situación clasificatoria, no invita a la relajación. Vadillo recuerda que “va a apurar sus opciones” y que está compitiendo todos los partidos, como demostró en su último encuentro en casa ante ElPozo Murcia.
El contexto tampoco ayuda. Tudela es una pista históricamente incómoda, con un pabellón pequeño y un ambiente exigente. “Siempre ha sido una pista complicada, la gente aprieta, tienen un buen equipo y un muy buen entrenador que además nos conoce bastante”, apunta. Por eso, avisa: “Nos va a obligar una vez más a estar a nuestro máximo nivel competitivo”.
El equipo afronta el partido con una preparación atípica, prácticamente sin entrenamientos tras el último compromiso. “Vamos sin entrenar, nos hemos visto ahora después del último partido”, explica Vadillo, que reconoce la dificultad de gestionar este tipo de semanas. Aun así, introduce un matiz clave: la carga mental.
Muy cerca aparece en el calendario la Final Four de la UEFA Futsal Champions League, y eso condiciona el escenario. “Estamos haciendo mucho hincapié a nivel de gestión mental”, admite, consciente de que el equipo cuenta con cierto margen en liga, pero sin espacio para despistes. “La liga está muy igualada, todos los partidos cuesta mucho sacarlos adelante y, en el momento que no estés centrado, eso te pasa factura”, advierte.
En paralelo, el cuerpo técnico trabaja para equilibrar esfuerzos y estado físico de la plantilla. Vadillo explica que están “intentando gestionar las cargas de los jugadores que están tocados” para mantener la competitividad sin perder de vista el gran objetivo europeo. En este sentido, tres nombres propios se quedan en Palma: Alisson, Fabinho y Rivillos. Los tres arrastran molestias físicas y el club ha optado por no forzar. “Hemos decidido dejarlos fuera, están muy mermados físicamente, y esperar que no se nos caiga nadie más”, señala el técnico.
Lejos de verlo como un problema, abre una puerta. El entrenador interpreta esta situación como una oportunidad para otros jugadores. “Los que están teniendo menos protagonismo ahora tienen más minutos para reivindicarse, para hacerme dudar”, apunta, dejando claro que el rendimiento en Tudela puede tener consecuencias a corto plazo.
Por último, Vadillo no esquiva la realidad: la Champions está en la cabeza de todos. “Es difícil aislarse, todo el mundo tiene la mirada puesta ahí”, reconoce. Sin embargo, insiste en la necesidad de vivir el presente competitivo y pone ejemplos recientes para reforzar su mensaje. El técnico recuerda el caso de Piqueras la temporada pasada, cuando una lesión antes de la competición europea le dejó fuera. “No hay que estar pensando en el mañana, porque la vida del deportista cambia de un momento a otro”, subraya. Su receta es clara: “Aprovechar los minutos, competir al máximo nivel y llegar así en la mejor forma posible”.
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La Primera División se ha convertido en un campo de minas para cualquiera que aspire a los playoffs. El Illes Balears Palma Futsal se desplaza a Tudela para medirse este martes (20:00 horas / LaLiga+) a un Ribera Navarra que se juega su última vida en la categoría, pero los mallorquines no viajan con menos urgencia. En una zona noble extremadamente congestionada, donde del cuarto al undécimo clasificado apenas hay ocho puntos de diferencia, cualquier error puede costar caro.
Tras haber adelantado su partido de la jornada 29 por la Champions, a los de Vadillo solo les restan nueve puntos por disputar, mientras que la mayoría de sus perseguidores directos aún cuentan con doce en juego. Esta situación obliga al equipo a sumar de tres en tres para no verse superado en las últimas jornadas y asegurar el billete al playoff sin depender de terceros. Actualmente, el Palma ocupa la quinta posición con 42 puntos, con un margen de cinco sobre el corte. Una derrota en Tudela podría comprimir la clasificación antes de recibir a Industrias (9º, 37 puntos y nueve por disputar) y Valdepeñas (8º, 39 puntos y doce por jugar).
Con la Final Four de Pésaro a la vuelta de la esquina, el cuerpo técnico debe hacer equilibrismo entre la necesidad de puntos y la gestión de cargas. El equipo viaja con las bajas de Alisson, Rivillos y Fabinho, que se quedan en la isla por molestias físicas. Vadillo apuesta por la prevención para asegurar que sus piezas clave lleguen al 100% a Italia, confiando en que el resto del bloque dé un paso al frente en una pista que será una caldera.
El ATP Iluminación Ribera Navarra llega al límite. Colista con 11 puntos, el conjunto navarro descenderá matemáticamente a Segunda si no logra la victoria. Se espera un partido de máxima tensión, en el que los locales pelearán cada balón. Pese al 6-2 de la primera vuelta a favor del Palma, el contexto actual puede igualar las fuerzas.
Antonio Vadillo: “Nos van a exigir nuestro máximo nivel competitivo”
Antonio Vadillo quiere poner el foco en el presente. El técnico insiste en que el encuentro de este martes exige la máxima atención competitiva, sin concesiones. “Es un partido que tenemos que tomarnos muy en serio a nivel competitivo, como estamos haciendo últimamente”, asegura el entrenador, que entiende que desde ahí “crecerán nuestras opciones”. El rival, pese a su situación clasificatoria, no invita a la relajación. Vadillo recuerda que “va a apurar sus opciones” y que está compitiendo todos los partidos, como demostró en su último encuentro en casa ante ElPozo Murcia.
El contexto tampoco ayuda. Tudela es una pista históricamente incómoda, con un pabellón pequeño y un ambiente exigente. “Siempre ha sido una pista complicada, la gente aprieta, tienen un buen equipo y un muy buen entrenador que además nos conoce bastante”, apunta. Por eso, avisa: “Nos va a obligar una vez más a estar a nuestro máximo nivel competitivo”.
El equipo afronta el partido con una preparación atípica, prácticamente sin entrenamientos tras el último compromiso. “Vamos sin entrenar, nos hemos visto ahora después del último partido”, explica Vadillo, que reconoce la dificultad de gestionar este tipo de semanas. Aun así, introduce un matiz clave: la carga mental.
Muy cerca aparece en el calendario la Final Four de la UEFA Futsal Champions League, y eso condiciona el escenario. “Estamos haciendo mucho hincapié a nivel de gestión mental”, admite, consciente de que el equipo cuenta con cierto margen en liga, pero sin espacio para despistes. “La liga está muy igualada, todos los partidos cuesta mucho sacarlos adelante y, en el momento que no estés centrado, eso te pasa factura”, advierte.
En paralelo, el cuerpo técnico trabaja para equilibrar esfuerzos y estado físico de la plantilla. Vadillo explica que están “intentando gestionar las cargas de los jugadores que están tocados” para mantener la competitividad sin perder de vista el gran objetivo europeo. En este sentido, tres nombres propios se quedan en Palma: Alisson, Fabinho y Rivillos. Los tres arrastran molestias físicas y el club ha optado por no forzar. “Hemos decidido dejarlos fuera, están muy mermados físicamente, y esperar que no se nos caiga nadie más”, señala el técnico.
Lejos de verlo como un problema, abre una puerta. El entrenador interpreta esta situación como una oportunidad para otros jugadores. “Los que están teniendo menos protagonismo ahora tienen más minutos para reivindicarse, para hacerme dudar”, apunta, dejando claro que el rendimiento en Tudela puede tener consecuencias a corto plazo.
Por último, Vadillo no esquiva la realidad: la Champions está en la cabeza de todos. “Es difícil aislarse, todo el mundo tiene la mirada puesta ahí”, reconoce. Sin embargo, insiste en la necesidad de vivir el presente competitivo y pone ejemplos recientes para reforzar su mensaje. El técnico recuerda el caso de Piqueras la temporada pasada, cuando una lesión antes de la competición europea le dejó fuera. “No hay que estar pensando en el mañana, porque la vida del deportista cambia de un momento a otro”, subraya. Su receta es clara: “Aprovechar los minutos, competir al máximo nivel y llegar así en la mejor forma posible”.







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